Generales de Salud

Consejos - Gastrovital

 

Aquí podrá encontrar algunos consejos generales que la ayudarán a conseguir una vida más sana. Piense que la salud no es cosa de los médicos. Usted debe ser su mejor cuidador de su salud, y probablemente ya sabe que seguir unos sencillos consejos generales sobre sus hábitos de vida resultarán su mejor ayuda y le evitarán problemas mayores. Se trata de normas sencillas y bien conocidas. Sólo es necesario un poco de disciplina personal. Posiblemente con ellos se mantenga más sano a lo largo de su vida. Tenga en cuenta que estos consejos son generales y puede que su caso particular requiera normas diferentes. Será –una vez más- su médico quien le aconsejará mejor en su situación.

 

Recuerde que:

 

  1. Como estilo de vida
    • Evite la vida sedentaria. Si desea hacer una vida sana, debe tener en cuenta que eso equivale a hacer ejercicio. No es indispensable hacer deporte, pero si debe mantener un nivel de actividad física razonable.
    •  Es recomendable acudir regularmente a un gimnasio (por ejemplo una hora, tres días por semana). Si no es así, puede sustituirlo por otras formas de ejercicio: Camine durante dos horas diarias con un calzado cómodo y a buen ritmo. Evitar los ascensores y utilizar las escaleras. No usar coche u otro transporte para distancias cortas. Si su trabajo no está demasiado lejos, vaya andando. Probablemente se sorprenda del poco tiempo que le lleva ir caminando al trabajo.
    • Tras las comidas puede echar una corta siesta de 15 a 20 minutos. Pero no la prolongue demasiado. Una siesta demasiado larga, puede producir malestar general, cambios de humor y dolores de cabeza.
    • Resulta evidente pero no por ello vamos a olvidarlo: Si es usted fumador, ha llegado el momento de dejarlo. Pida consejo a su médico y no dude en solicitar la colaboración de su entorno. Facilite un ambiente sin humos. No fume.
    • Si tiene usted sobrepeso, todas estas normas generales y de alimentación deberían ser aún más estrictas, ya que se enfrenta usted a un problema que requiere de su esfuerzo y constancia.
  2. Como normas de alimentación
    • Es aconsejable comer despacio y masticar bien la comida, ya que la digestión comienza en la boca, e incluso antes!
    • No llene el plato. Sírvase menos cantidad de la que cree que va a comer. Siempre podrá repetir después si no quedó satisfecho. Es preferible quedarse con algo de hambre al finalizar la comida. Esta sensación es pasajera y desaparecerá en pocos minutos.
    • Haga una dieta ordenada, procure cumplir razonablemente unos horarios adaptados a su actividad y situación personal. Evite alimentos muy grasos.
    • Si tiene que comer fuera de casa habitualmente, procure elegir un primer plato de sopa o ensalada. Así reduce el aporte calórico y de grasas y ayuda a preparar a su estómago para el plato fuerte.
    • Procure que su dieta semanal incluya al menos cuatro días un plato de verdura; dos días legumbres, y carne ó pescado no más de 3 días a la semana.
    • No abuse de los fritos, procurando escurrir el aceite (por ejemplo, con una servilleta de papel en la bandeja para que absorba el aceite sobrante). Es mejor usar la plancha. Acostúmbrese a hervir mejor que a freir. Tome fruta todos los días, al menos una pieza.
    • Los lácteos deberá tomarlos a diario, resultan fundamentales para evitar la pérdida de calcio de sus huesos. Eso incluye la leche, pero también los yogures y quesos.
    • Si tiene usted intolerancia a la leche, es probable que aún así, pueda tomar derivados lácteos, como yogur o quesos curados. Incluso en ocasiones, pequeñas cantidades de leche suele ser bien tolerada.
    • Habitúese a consumir una dieta rica en fibra. Una buena alternativa es comer pan integral. Actualmente hay muchas variedades. Entre otros beneficios, contribuirán a que tenga un correcto hábito intestinal.
    • Igualmente, es recomendable no abusar de la sal. Aunque no tenga problemas de hipertensión, se aconseja un consumo moderado. La sal ya forma parte de muchos alimentos.
    • Recuerde beber al menos un litro de agua al día. Se puede consumir alcohol pero sólo como acompañante de algunas comidas y teniendo en cuenta que las dosis máximas aceptables equivalen a MENOS de medio litro de vino al día –como máximo- o su equivalente, por ejemplo, unas tres cervezas diarias (menos de un litro diario).

 

 

Inicio Consejos Generales de Salud